
Je, como siempre, el mercado es imperfecto y sus resultados dependen de las externalidades presentes en conglomerados específicos de interacción comunitaria.
O en otras palabras:
Actualmente la información se transmite a un "aparente" costo nulo, es decir, yo sin broncas puedo escribir miles y miles de megas de rutinas de datos y transmitirlos a cualquier parte del mundo donde se disponga de una interfaz adecuada (computadoras, equipos gps, celulares) casi instantáneamente y sin costo. Sin embargo, esta facilidad de transmision conlleva el complejo problema de una sobreoferta de información aparentemente sin límites (al menos en el mediano plazo), producto de lo que creo yo es una necesidad inherente del ser humano de comunicarse y sobresalir (posar), así como de la mayor facilidad para el acceso a los mecanismos de transmisión de información.
Y el cambio fue radical en estos últimos... ¿10 años? Mientras la televisión había vuelto a nuestra sociedad en una receptora pasiva de datos (1950-1990), el internet les ha permitido a las agencias gubernamentales, empresas, clases medias, etc., dar la vuelta a esta situación y volverse en generadoras masivas de información. El problema, que ustedes plantean muy bien, viene precisamente de que es muy dificil para cualquiera organizar y darle significado a toda esa información.
Ante este problema, se revela el verdadero costo del costo nulo de generación y transmisión de información: cómo darle significados de interés para distintos individuos u entidades.
Es por eso que en el futuro cada vez tomará mayor auge el ofrecimiento de servicios especializados de información, los cuales se encargarán de recibir, almacenar, procesar, seleccionar, y darle un significado a toda la información generada. Gradualmente las personas verán que es mucho más fácil recibir esta información digerida, y los medios "libres de emisión de información" verán que la libre circulación de información será capitalizada por algunas cuantas empresas que tengan la capacidad y los recursos de ofrecer estos servicios.
Sin embargo, esto se refiere exclusivamente al acceso "macro" a la información. En un sentido micro, creo muy dificil que los medios libres de información sean desestimados, en especial por los usuarios individuales que buscan interconexión con grupos o comunidades específicas. En un sentido muy del siglo XIX-XX, la creación de medios de transmisión de información siempre tuvo como principal problema la transmisión de información relevante para grupos de individuos relativamente heterogéneos (como pueblos, países o regiones del mundo). La solución dada hasta los 90's era la generación paralela de muchos "canales de información" que estaban disponibles a todo el mundo, con contenidos diferenciados dirigidos a "subgrupos" más homogéneos que el grupo total (por ejemplo, la radio o los periódicos).
Cuando surge internet y la posibilidad de ofrecer cada vez más información muy especializada al costo mínimo de dedicar algo de tiempo a seleccionar y capturarla, se da una atomización de los subgrupos y los contenidos. Sin embargo, esa atomización ha llegado hasta un punto casi absurdo, en el cual cada individuo puede emitir información sin importar que alguien la reciba o no. La pregunta es, ¡en realidad somos tan diferentes para requerir ese nivel de especializaciòn? Mi respuesta es que no, ya que de lo contrario pierde sentido la idea de "comunicar".En la actualidad estamos en búsqueda de un equilibrio entre el ego de cada uno de los emisores de información, y la necesidad de organizar la generación de información en grupos que tengan significado para comunidades de menor o mayor tamaño. El problema será el mecanismo mediante el cual se forjarán estas comunidades: ¿el mercado tomará el poder de estos mecanismos restringiendo su acceso mediante la imposición de tarifas -como ya está sucediendo-, o los usuarios se harán conscientes de esta sobreoferta de información y empezarán a agruparse en comunidades que transmitan información de calidad, o nadie se dará cuenta y los pop-ups nos invadirán?