Afoot and light-hearted I take to the open road,
Healthy, free, the world before me,
The long brown path before me leading wherever I choose.
Henceforth I ask not good-fortune,
I myself am good-fortune,
Henceforth I whimper no more, postpone no more, need nothing,
Done with indoor complaints, libraries, querulous criticisms,
Strong and content I travel the open road.

WW

23.8.06

¿Cómo ven?, ¿qué les parece?, ¿está bien?, preguntas de López Obrador

ELENA PONIATOWSKA

El Zócalo es la sala de la casa de Andrés Manuel López Obrador. A más de 500 mil hombres y mujeres de todas las edades, les pregunta: "¿Les parece el miércoles a las seis?" y ellos responden que sí, levantan la mano al unísono, la sacuden en el aire. "Aquí, aquí, aquí estoy." "Soy yo, veme." Se sienten reconocidos. La intimidad de la relación de AMLO abarca toda la plaza. La conversación pública se vuelve privada. Cada hombre, cada mujer es su interlocutor personal. Andrés Manuel vuelve a consultar: "El domingo 16, ¿les gusta? ¿Les parece que salgamos desde el Museo Nacional de Antropología?" "Síííí." El "sí" ondea a través de todos los cuerpos, las banderas de México lo sostienen en el aire. "Síííí." Vuelve a interrogar: "¿A las cuatro?" Mane, mi hijo, que se siente directamente concernido, le responde en voz alta a 100 metros de distancia: "No, yo a esa hora no puedo, ya tengo un compromiso" y los demás ríen. Andrés Manuel López Obrador ha convertido el Zócalo en la sala de su casa. El nos recibe y nos sienta a platicar. Nos sentimos a nuestras anchas, que son las suyas. No importa que llueva y se abran los paraguas, no importan las horas de espera, no importa la incomodidad y las apachurradas, la gente está prendida. Una señora ha llevado sus canarios, otra su gallo, bien tapaditos. A los niños de brazos tampoco les asusta la multitud. Nadie tiene miedo, aquí en este Zócalo se desconoce la palabra "peligro". Aquí ningún mexicano es un peligro para el otro. "Orale, órale no empujen", y el orden se restablece porque la fraternidad es inmensa. El ingenio también.
La Jornada, lunes 10 de julio del 2006

Presenta AMLO dos videos sobre embarazo de urnas y actas alteradas

Al presentar personalmente dos videos donde se muestran escenas del embarazo de una casilla en Salamanca, Guanajuato, y cómo en el distrito electoral 03 de Querétaro se alteró el acta del cómputo de la elección -ambas acciones para favorecer a Felipe Calderón-, el candidato de la coalición Por el Bien de Todos, Andrés Manuel López Obrador, afirmó que se trata de indicios de la alteración generalizada en el conteo de votos en beneficio del PAN, sobre todo en los estados del norte, así como una ''regresión a tiempos que pensábamos superados. Es un fraude al estilo antiguo''.

En sus oficinas de campaña, en la colonia Roma, el candidato de la coalición afirmó que independientemente del procedimiento jurídico quería mostrar los videos, sobre todo el captado en la casilla de Salamanca, porque -argumentó- mucha gente nunca había visto cómo se embaraza una urna en una casilla que gana el PAN. Tras la difusión de las imágenes, donde se observa a un hombre depositar varias boletas, preguntó a los reporteros: ''¿Quién había visto eso en su vida? A ver, que levante la mano el que haya visto cómo se rellena una urna''. Como ninguno respondió, López Obrador exclamó: ''¡Qué barbaridad! Nadie. Yo tampoco''.

El resultado ''oficial'' de dicha casilla para elección de presidente de la República fue de 192 votos para el PAN, 57 para la Alianza por México (PRI-PVEM) y 12 para la coalición Por el Bien de Todos.

A un insistente cuestionamiento -con variaciones en el contenido- respecto de que en el cómputo de los votos participaron ciudadanos, López Obrador reviró que si bien todos los funcionarios de casilla trabajaron de buena fe, hubo una operación de Estado. ''Lo que usted está preguntando -dijo- es la línea general del PAN y del gobierno, del régimen. Es el 'Paquita, la de la tintorería; Juan, el mecánico... muchas gracias'. Sí, muchas gracias, participó mucha gente de buena voluntad, pero mapaches también.''

La Jornada, martes 11 de julio del 2006

PRD de Guanajuato marca distancia de AMLO

Martín Diego

Guanajuato, Gto. La dirigencia estatal del PRD en la entidad marcó distancia con las presuntas irregularidades presentadas por el abanderado de la coalición Por el Bien de Todos, Andrés Manuel López Obrador, pues argumentan que el partido no entregó ninguna evidencia de los presuntos fraudes.

El dirigente estatal del partido del sol azteca en la entidad, José Luis Barbosa, declaró en conferencia de prensa que hubo "un exceso de interpretación de parte de López Obrador al presentar unos videos que no sé de donde salieron".

También rechazaron que en una casilla de León hubiera 100 votos de más en favor de Calderón.

La Jornada, martes 11 de julio del 2006

Leperada contra Cantinflas

El programa de El privilegio de mandar, como todos sabemos, no ha sido otra cosa que propaganda maquillada de crítica política. Nada más vulgar que utilizar un género noble como es la sátira política para hacer espots disfrazados de scketches. Qué pobres guionistas y qué pobres actores que venden su profesión por un sueldito.

Cantinflas es la versión siglo XX de lo que los cronistas del siglo XVIII y XIX llamaban zaragate, guachinango, zaramullo, zángano, ínfima plebe, chusma, peladaje (hoy muchedumbre para la maestra Elba Esther) o simplemente lépero. El lépero es el hombre pobre de las ciudades, minas y obrajes, moreno, prieto o pinto, aunque no podría descartarse alguno que otro blanco, pobre sucio y malentretenido. Los léperos son los desposeídos, sujetos que viven sin otro recurso que su propia existencia de proletarios, en el sentido original de personas cuyo único patrimonio son sus hijos, su prole y cuya única posibilidad de sobrevivir radica en su fuerza de trabajo o en su astucia para hacerse del sustento.

El Cantinflas siglo XXI que Televisa malinterpreta es un pobre imitador sin nombre propio, sin ideas propias y traidor a su clase, ese arquetipo también existe en la picaresca nacional, es el cuico, el policía que reprime y desprecia a sus iguales porque se ha degradado moralmente por dinero, un mercenario. Aunque en la nueva versión que ofrece Televisa, podrían ser Brozo, La Micha, López Dóriga y sus cuadernos: los nuevos analistas políticos, colaboracionistas, posgraduados en el raiting que pueden ilegalmente adelantar resultados y condenan que se impugnen legalmente.

Pero es un pueblo y su cultura la que crea los arquetipos, Televisa cuando mucho fabrica estereotipos. El intento de degradar a Cantinflas, el famoso lépero, es una leperada, una ofensa más a los mexicanos a los que el candidato de la derecha insulta llamándolos violentos y Fox agravia llamándolos renegados.

La Jornada, martes 11 de julio del 2006

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El oscuro punto de partida

Soledad Loaeza

Todo lo ocurrido desde el 3 de julio, cuando Andrés Manuel López Obrador se presentó ante las cámaras de televisión para denunciar la supuesta desaparición de 3 millones de votos, lleva a muchos a preguntarse si acaso la democracia funciona en Mexico. Cualquiera pensaría que no, porque semejante declaración en la mente de los mexicanos todavía evoca casi en automático la imagen de un robo. Sobre el ánimo de muchos de nosotros cayó un gran desconsuelo. Lo peor, sin embargo, fue que, a pesar de ser falsa la afirmación, encontró de inmediato oídos bien dispuestos, y un terreno propicio para la suspicacia a propósito de la limpieza de los resultados y de todo un proceso que había sido motivo de felicitación generalizada hasta antes de que se dieran a conocer las tendencias de la elección la noche del domingo. No faltaron los extranjeros que con cierta sorna preguntaban, ¿pero por qué los mexicanos no pueden contar votos? Algunos representantes de la prensa extranjera denunciaron con letras mayúsculas el "gran robo" del 2 de julio.

A más de una semana de la tremenda declaración, el ex candidato de la coalición Por el Bien de Todos no ha corregido su dicho a propósito de los 3 millones de votos, aun cuando hoy está bien claro que tanto él como el PRD siempre supieron dónde estaban. Político astuto e intuitivo que es, Lopez Obrador supo dar un golpe de opinión, que a ojos de los suyos lo ha colocado nuevamente por encima de las instituciones, porque otra vez aparece como su víctima. Esta sola imagen es un poderoso argumento para promover en su defensa recursos no previstos en la ley. No es de extrañar que a la sola mención de la necesidad de atenerse a las leyes, muchos lopezobradoristas se limiten a levantar los hombros, como diciendo: "Para lo que sirven".

La Jornada, martes 11 de julio del 2006

El privilegio de engañar

[Y cuando terminé de leerlo, no supe quién me engañaba más...]

Martí Batres Guadarrama

La conciencia nacional se transformó. La ciudadanía ya no es la misma. La gente es más consciente, defiende sus derechos. Está más informada. La sociedad se organiza. En efecto, ya no es lo mismo que en 1988. Pero no todos han cambiado. Por desgracia, la televisión es la misma. Algunos llegamos a pensar que después del año 2000 la tele se abriría a la pluralidad, pero a la hora de la verdad el inmenso poder mediático de la televisión se utilizó como en el pasado: al servicio de la mentira, del odio, del poder, del dinero y del fraude.

Televisa tardó 30 años en reconocer que hubo una masacre de estudiantes en 1968. Todavía no termina de reconocer que hubo un fraude en 1988 y sigue invitando a Carlos Salinas de Gortari a sus celebraciones. Y no se ve dispuesta a reconocer e informar de las irregularidades de la elección del 2 de julio de 2006. En lugar de informar, asume un papel de defensora de oficio del PAN. Con la misma agresividad con la que defendió al usurpador Carlos Salinas de Gortari ahora defiende a su candidato: Felipe Calderón.

Desde antes del 2 de julio Televisa jugaba el juego de Acción Nacional, y todos sus conductores, uno a uno, preguntaban a Andrés Manuel López Obrador: "¿si pierdes vas a reconocer los resultados?" Curioso que al puntero de las encuestas le preguntaran si reconocería los resultados en caso de ser desfavorables, y que al segundo lugar no lo cuestionaran así. ¿Acaso Televisa ya sabía que de no ganar Felipe Calderón se haría un fraude electoral?

Desde la noche del 2 de julio Televisa pretende presionar a la gente para que reconozca un resultado que cada vez se cuestiona más. El Instituto Federal Electoral (IFE) escondió el conteo rápido que se comprometió a publicar y en la televisión nada se criticó. El IFE manipuló el Programa de Resultados Preliminares y la televisión no se dio cuenta. El IFE dijo que se había computado 98.5 por ciento de las casillas, aunque sólo llevaba 90 por ciento, y la televisión no se dio cuenta del error. Cientos de ciudadanos encuentran irregularidades en la pasada elección pero ninguno tiene acceso a la televisión.

Desde la noche del 2 de julio Televisa hace campaña para presionar a López Obrador a que reconozca a un supuesto ganador. Pero el proceso electoral aún no termina. El IFE no califica la elección, pero Televisa da a entender todos los días que ya hay un ganador. El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación califica la elección y tiene de plazo hasta el 6 de septiembre, pero a la televisión le urge que se termine el proceso y todos acepten como ganador al señor Calderón.

¿Con qué autoridad moral, política, jurídica o histórica Televisa se asume como el máximo tribunal que califica y decide quién es el presidente? Ninguna autoridad tiene. Ninguna atribución. Ninguna razón. Jamás luchó por la democracia. Jamás defendió a quienes dieron su vida por el sufragio. Jamás la ley le ha dado esa facultad.

Televisa no tiene convicción democrática. Sólo defiende sus intereses. Finalmente la televisión es la gran ganadora del sexenio de Fox. Ya no tiene obligación de pagar el impuesto en especie de 12.5 por ciento porque Fox lo derogó. Ya tiene ahora su ley, la ley Televisa. Y por si eso fuera poco, la televisión se quedó con 70 por ciento de las prerrogativas de los partidos y hasta con más, porque incluso con deudas quedaron para pagar la onerosa publicidad televisiva.

Como en el pasado, como en el 88, de nada se informa uno viendo la televisión. Por mi parte, prefiero leer cada mañana La Jornada. Es el único espacio, y subrayo, el único que está desnudando el vergonzoso fraude electoral que Vicente Fox, el PAN, Elba Esther Gordillo y el IFE organizaron el 2 de julio.

La Jornada, martes 11 de julio del 2006

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