
La noche se avecina al ritmo de buenas rolas y un cigarro,
el alma deja las tribulaciones y da una tregua para concentrarse en lo poco bueno a su alrededor,
en aquello que le da un respiro y le apacigua.
La piel responde, añorándolo,
pero sabiendo su inevitable lejanía e indiferencia.
La mañana se acerca, y con ella algo que trasciende la esperanza o la certeza.La sangre ebulle y la luz penetra la carne,
es un nuevo comienzo, es una ley trastocada, olvidada, muerta.
Es el inexplicable apego que siento por ti.
Eres tu, en tu sobriedad de santo de sonrisa letal.
Eres tu, en un capullo de lágrimas secas.
Eres tú, en technicolor.
yagunzhe
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