Afoot and light-hearted I take to the open road,
Healthy, free, the world before me,
The long brown path before me leading wherever I choose.
Henceforth I ask not good-fortune,
I myself am good-fortune,
Henceforth I whimper no more, postpone no more, need nothing,
Done with indoor complaints, libraries, querulous criticisms,
Strong and content I travel the open road.

WW

18.11.14

México ha regresado a los tiempos de gloria del PRI.

Lo que más coraje da es que toda la estrategia del gobierno de EPN para afrontar los problemas de su administración se basa en el olvido... Presenta los avances sobre Ayotzinapa en viernes para que se diluya su efecto negativo con el fin de semana. Aparecen personas sospechosas en las marchas de protesta, que con nimios actos violentos eclipsan el reclamo legítimo. Se va de gira para que no le puedan reclamar en actos públicos en el país y poder aplicas exitosamente estrategia avestruz por lo de "su casa." De Tlataya ni hablar... Y está funcionando.

En una democracia, cuando el poder ejecutivo deja de funcionar o comete este tipo de excesos, toca a los poderes legislativo y judicial oponerse y fungir como un contrapeso real. Aun si los tres poderes fallaran, siempre se puede recurrir al curto poder, la prensa, para alertar a su población y hacerle que corrija los errores de sus representantes.

En México, el poder legislativo está en manos de los compinches de Peña, mientras que el judicial se regodea con sus salarios estratosféricos, su arrogante anacronismo y sus propios escándalos de corrupción e ineficacia crónica. Los pocos medios independientes (que 1% de la población lee o escucha), se deshace en editoriales incendiarios, pero no hay un sólo organismo autónomo y confiable que haya hecho o movido un dedo para investigar de manera seria y con consecuencias la veracidad de las acusaciones de corrupción en contra de EPN.... Mientras tanto, los medios que apoyan a EPN (y que son a los que acede la mayoría de la población) reducen vertiginosamente el tiempo dedicado a estos temas (pues "ya no es noticia"), y la desprestigiada oposición se encuentra cooptada y sumida en sus propias luchas intestinas.

Es Noviembre 2014 y finalmente nos estamos dando cuenta de que el poder ejecutivo no tiene un contrapeso real. El presidente del teleprompter, el que no ha leído un solo libro en su vida, nos ha ganado. Nadie en este país puede hacer algo contra EPN. Estamos presenciando la última estocada a la frágil democracia mexicana y nadie hace nada. ¿Cuándo sucedió? No lo puedo decir con certeza, pero quizás fue ese viernes, el viernes del ‪#‎YaMeCanse‬, el viernes en que despertamos a la impotencia y la apatía por algo que sabíamos que estaba mal, pero no sabíamos qué hacer. Ese viernes hicimos realidad el mayor sueño húmedo de aquellos que impulsaron y cocinaron por años el ascenso de EPN: México ha regresado a los tiempos de gloria del PRI.

yagunzhe

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