El viaje me cansa ya.
La piel ya no se inmuta ante el viento,
el hambre nunca calla.
Y el alma, el alma no habla más:
se ha cansado de no ser escuchada.
El rumbo he perdido, y la estrella del norte se esconde entre sus hermanas para no dejarme seguir su rumbo.
Ni siquiera la traicionera brújula se ha dejado utilizar: inclemente, se ha cortado las venas y llenado de rojo su interior.
La ruta se acorta.
Y el soplo de vida no llega.
yagunzhe

No hay comentarios.:
Publicar un comentario