Hoy estoy más meláncólico que de costumbre. Hasta lo recorde a él:
Cabrón, realmente estoy muy caliente... No paro de pensar en el sábado y cómo me gustaría que fuera... De tan sólo pensar en ti pasando tus manos por mi piel, abrazándome, besando mi oreja o simplemente al imaginarte ahí, recostado a mi lado..., mi cuerpo entero adquiere un especial modo de ser..., como si cada pequeña célula de mí quisiera estar junto a ti, como si cada una deseara estar tocándote, besando tu piel, tus labios, tu espalda...
Quisiera pasar mis manos tiernamente por tu rostro para demostrarte cuan importante eres para mí. Quisiera verte sonreír, verte delirando placer... El recuerdo de tu pene me enloquece, casi puedo sentir la suave textura de tu escroto en mis manos..., casi puedo sentir como si mis dedos jugaran con tu vello o si estuviera besando tu culo... Cada recuerdo es tan breve y yo estoy tan ansioso de ti, de tu torso desnudo, de tus hermosos glúteos, de tu largo cuello, de toda tu suave piel... Tu piel... ¡Dios, cómo me hace fantasear tu piel...! En este momento quisiera estar estrechándote en mis brazos, con nuestras piernas entrecruzadas y nuestros labios besándose..., dejando que cada célula de mí tome su dosis de tu cuerpo para sosegarse hasta la próxima vez que nos veamos íntimamente... Y soy tan pendejo que en vez de pensar en el placer que me generará estar contigo ahí..., pienso en la mañana en que partamos... Veo tu rostro durmiente, siento mi cuerpo al lado tuyo... ¡Me encantaría dormir en tus brazos! Olvidar toda esa tremebunda soledad que cada noche paso por tan sólo ése pequeño momento del día en que despertaré a tu lado... Deseo besarte, amarte, ser tan tuyo como tú mío sin preocuparnos por la hora, la vida, o lo que sea... Tan sólo yo entre tus brazos, tan sólo tú conmigo, tan sólo nuestras dos pequeñas y enfermas almas alegrándose por el placer de estar unidas. Te amo. Hasta luego. (No me hagas burla de la cursilería con que he escrito, así me salió, y ya no lo voy a cambiar)
yagunzhe
2 comentarios:
Cabrón, realmente estoy muy caliente... No paro de pensar en el sábado y cómo me gustaría que fuera... De tan sólo pensar en ti pasando tus manos por mi piel, abrazándome, besando mi oreja o simplemente al imaginarte ahí, recostado a mi lado..., mi cuerpo entero adquiere un especial modo de ser..., como si cada pequeña célula de mí quisiera estar junto a ti, como si cada una deseara estar tocándote, besando tu piel, tus labios, tu espalda...
Quisiera pasar mis manos tiernamente por tu rostro para demostrarte cuan importante eres para mí. Quisiera verte sonreír, verte delirando placer... El recuerdo de tu pene me enloquece, casi puedo sentir la suave textura de tu escroto en mis manos..., casi puedo sentir como si mis dedos jugaran con tu vello o si estuviera besando tu culo... Cada recuerdo es tan breve y yo estoy tan ansioso de ti, de tu torso desnudo, de tus hermosos glúteos, de tu largo cuello, de toda tu suave piel... Tu piel... ¡Dios, cómo me hace fantasear tu piel...! En este momento quisiera estar estrechándote en mis brazos, con nuestras piernas entrecruzadas y nuestros labios besándose..., dejando que cada célula de mí tome su dosis de tu cuerpo para sosegarse hasta la próxima vez que nos veamos íntimamente... Y soy tan pendejo que en vez de pensar en el placer que me generará estar contigo ahí..., pienso en la mañana en que partamos... Veo tu rostro durmiente, siento mi cuerpo al lado tuyo... ¡Me encantaría dormir en tus brazos! Olvidar toda esa tremebunda soledad que cada noche paso por tan sólo ése pequeño momento del día en que despertaré a tu lado... Deseo besarte, amarte, ser tan tuyo como tú mío sin preocuparnos por la hora, la vida, o lo que sea... Tan sólo yo entre tus brazos, tan sólo tú conmigo, tan sólo nuestras dos pequeñas y enfermas almas alegrándose por el placer de estar unidas. Te amo. Hasta luego. (No me hagas burla de la cursilería con que he escrito, así me salió, y ya no lo voy a cambiar)
Cabrón, realmente estoy muy caliente... No paro de pensar en el sábado y cómo me gustaría que fuera... De tan sólo pensar en ti pasando tus manos por mi piel, abrazándome, besando mi oreja o simplemente al imaginarte ahí, recostado a mi lado..., mi cuerpo entero adquiere un especial modo de ser..., como si cada pequeña célula de mí quisiera estar junto a ti, como si cada una deseara estar tocándote, besando tu piel, tus labios, tu espalda...
Quisiera pasar mis manos tiernamente por tu rostro para demostrarte cuan importante eres para mí. Quisiera verte sonreír, verte delirando placer... El recuerdo de tu pene me enloquece, casi puedo sentir la suave textura de tu escroto en mis manos..., casi puedo sentir como si mis dedos jugaran con tu vello o si estuviera besando tu culo... Cada recuerdo es tan breve y yo estoy tan ansioso de ti, de tu torso desnudo, de tus hermosos glúteos, de tu largo cuello, de toda tu suave piel... Tu piel... ¡Dios, cómo me hace fantasear tu piel...! En este momento quisiera estar estrechándote en mis brazos, con nuestras piernas entrecruzadas y nuestros labios besándose..., dejando que cada célula de mí tome su dosis de tu cuerpo para sosegarse hasta la próxima vez que nos veamos íntimamente... Y soy tan pendejo que en vez de pensar en el placer que me generará estar contigo ahí..., pienso en la mañana en que partamos... Veo tu rostro durmiente, siento mi cuerpo al lado tuyo... ¡Me encantaría dormir en tus brazos! Olvidar toda esa tremebunda soledad que cada noche paso por tan sólo ése pequeño momento del día en que despertaré a tu lado... Deseo besarte, amarte, ser tan tuyo como tú mío sin preocuparnos por la hora, la vida, o lo que sea... Tan sólo yo entre tus brazos, tan sólo tú conmigo, tan sólo nuestras dos pequeñas y enfermas almas alegrándose por el placer de estar unidas. Te amo. Hasta luego. (No me hagas burla de la cursilería con que he escrito, así me salió, y ya no lo voy a cambiar)
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