¡Cállate, cállate, cállate, no te soporto! ¿No ves cuánto te detesto? Sal ahora mismo por esa puerta, anda, sal, sal de aquí, tu mirada me hiere, tu presencia me asfixia, tu existencia me aisla, tu escencia me envenena poco a poco. ¡Tanto te necesito que me haces daño! Sólo vete. Vete, evitemos esto. No me hagas pasar por esto, no quiero sufrir más, ya no. ¿Es que no ves que soy como un infante que sólo puede gritar incoherencias para evitar el dolor? ¿No comprendes cuan frágil puedo ser? Tú sólo ves en mí el ser que te sigue tus juegos, que te contempla mientras ríes, sufres, trabajas, y hablas de todas tus cosas... Pero...
yagunzhe
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